Moral Bombita, Moral Cecilio

La grandeza de las buenas obras artísticas es poder representar a la humanidad a través de símbolos, personajes, melodías, etc. Dos personajes que captan esta esencia conflictiva de la humanidad –y porque no decirlo de la sociedad de clases- son Bombita Rodríguez y Cecilio su Némesis. Sin duda aquí chocan dos ideologías, dos sistemas de pensamientos. Pero no solo eso también chocan dos morales, ópticas y accionares distintos que se cristalizan en ellos… Bombita, todos lo conocemos, representa la revolución, el trascender la realidad, la adhesión y participación en las mayorías peronistas oprimidas. Su música, simple, pegadiza, merza es atravesada de contenidos revolucionarios. La realidad puede ser otra, es posible superar el ahora. Veamos entonces a Cecilio. Sus canciones también son merzas y vulgares, pero representa otra moral, un sistema de ideas que niega la trascendencia de la acción y del cambio político. En su tristemente celebre letra de la canción “Rojo” expresa “Aunque seas mi amigo-no confíes, ojo- si eres izquierdista te voy a denunciar”. Este artista de la derecha defiende la “tradición, la familia y la propiedad”. La triada básica de todo reaccionario hecho y derecho, valga la redundancia.

¿Donde podemos buscar el origen a este pensamiento? Se esperaría que busque alguna explicación de estructura/superestructura, pero no, queremos darle otro ángulo sin negar las bases materiales que sostiene a las ideologías. Un intelectual de derecha pero muy inteligente Ernst Nolte antes de volverse en los ochenta un justificador del nazismo desarrolló unas ideas muy interesantes. El pensamiento de derecha/fascista se caracteriza por negar la posibilidad de toda trascendencia a la realidad, podemos rastrear esto en Niezstche. Hay una casta de elegidos, de guerreros, de superhombres. Estos son los que crean como si fueran artistas la nueva moral, el nuevo mundo, pero esto se hace a costa de los débiles e inferiores. El superhombre no tiene moral, no quiere cambiar nada, porque eso es ir contra la naturaleza de las cosas, siempre hay un eterno retorno. ¿Los morochos quieren derechos? Imposible es burlar el orden jerárquico de la sociedad sin que esta se degrade. ¿Los morochos quieren ser tratados como personas? ¿Los morochos quieren tener buenos salarios? Violan el orden de cosas, por eso la aristocracia humana debe blandir el sable y atacar ¿Quiénes están preparado para eso? El ejercito, los ricos por naturaleza. Tiene un discurso antiburgués, pero ataca a estos por no ser lo suficientemente valiente para pegarle a los morochos…

Bombita sigue la moral de la trascendencia, la moral del cambio total de la realidad, como le dice a su madre (un adalid del nacionalismo católico) “Aunque odies al cabecita/ que genera plusvalía/ y que tomando las armas pronto te combatirá/ aunque seas una vieja vende patria y gorila/ yo te quiero porque vos sos mi mamá” asume la Dialéctica y la contradicción que significa el ser marxista peronista y a la vez amar a su madre de derecha. Pero la idea es trascender, el ir más allá porque la realidad se puede cambiar. Desde esta banda seguimos la moral de la trascendencia y condenamos a los Cecilios, inclusive a los Cecilios disfrazados de progresistas… El Eterno Retorno de aquellos que nunca se van, que son dueños de todo y quieren mas. Aquellos que matarón en la semana trágica diciendo que eran todos judios y rusos, aquellos que denostarón al peronismo por estar compuesta por cabecitas negras (inhumanos como los judios) aquellos que matarón 30.000 personas para anular todo atisbo revolucionario, en fin Cecilios

Estos personajes enfrentados como personajes universales nos permiten recordar estas dos morales en pugna, esa lucha que atraviesa a la sociedad moderna capitalista, esa lucha que seguro un día será ganada por los oprimidos los únicos capaces de trascender a través de la inmanencia de la lucha.


1 comentario:

LeoAbsurdo dijo...

Che muchachos, qué buen blog!!!! De dodne salieron uds?!?!?