Un debate pendiente

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS Y LA GUERRA DE CLASES.

Por ORGAMBA

Muchos de los que ahora somos marxistas revolucionarios convencidos alguna vez nos conmovimos con la lucha antifascista y antiimperialista de la alianza rebelde. Aquellos que bajo la opresión del Imperio idealizaban a la vieja república democrática. En medio de esa justa guerra de liberación tras los efectos especiales y la abnegación de los jedais se ocultaba carácter de clase del Estado. Como buen liberal que es George Lucas ( no confundir con el teórico húngaro Lukács) plantea el conflicto entre democracia y dictadura sin advertir que ambos regimenes de dominación mantienen el despotismo del capital. Tal vez es por eso que la saga muestra toda clase de especies alienígenas, pero nunca la intervención de clase obrera. Al menos no en forma independiente de la dirección burguesa de la alianza rebelde que tenía como uno de sus principales referentes a la princesa Leia (ex parlamentaria imperial ). Un tipico frente de conciliación de clases que ganaba para sus filas capitalistas como Lando Carrician que supo ser colaboracionista del Imperio, pero a la vez contaba con el idealismo pequeño-burgués de Yoda con su mezcla de filosofía oriental y sentido común lograba parecer sabio por el simple hecho de hablar mal. Sin embargo Yoda era un luchador honesto que, como muchos compañeros, tuvo que morir en el exilio.

Estas observaciones no impiden que comparta la lucha contra Darth Vader, pero la forma de combatirlo es con la movilización revolucionaria de las masas. Lamentablemente Luke Skaywalker estaba más cerca de plantar una revolución democrática-burguesa como planteaban los mencheviques y posteriormente los stalinistas que de la teoría de revolución permanente de León Trotsky. Si en alguna nueva secuela mostraran que las demandas democráticas fueron satisfechas sin expropiar a la burguesía sería pura ciencia ficción. Lo que si muestra el regreso del Jadai que un pueblo oprimido ( en este caso los ewoks) puede derrotar a un ejercito imperialista como el ejercito de los clones del Imperio o el ejercito norteamericano que años atrás había sido derrotado en Vietnam.

En la segunda trilogía vemos que la vieja república que defendían los Jedais era una república burguesa donde el Canciller Palpatine genera una guerra con sectores separatistas para incrementar poder. Al igual que Napoleón el líder de la república termina nombrándose emperador. Estas películas muestran como las democracias le abren paso a las dictaduras. Palpatine al igual que Hitler acumula poder en el marco de la democracia burguesa que luego degenera en un régimen bonapartista de derecha apoyado en el ejército. El porque sucedieron estos fenómenos no lo responde ni las estas películas pochocleras ni los serios dramas y documentales norteamericanos sobre el ascenso del nazismo. En todo caso reducen sus causas a la ambición de poder porque el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. En realidad el fascismo es uno de los últimos recursos de la burguesía en el enfrentamiento entre revolución y contrarrevolución. Ni los jadais que defendieron impotentemente las libertades democráticas ni ningún personaje cuestiona las relaciones sociales de producción capitalistas. Como decía el cineasta Jean Luc Godart el único tabú para Hollywood es la lucha de clases.

Lo más interesante para mi de las últimas películas de la guerra de las galaxias es la transformación del Jedai Anakin Skaywalker en el terrible Darth Vader. Cuando capitula al enemigo traiciona a sus compañeros, pero sobre todo a él mismo. Como dijo Obi-Wan Kenobi Vader mató Anakin porque el fascista en el que se convirtió mató al idealista que fue. Es la tragedia del transformismo político del que hablaba Antonio Gramsci . Durante el siglo xx burguesía cooptó a muchas personas que militaron en organizaciones revolucionarias y rápidamente renegaron de sus principios convirtiéndose al igual que Anakin en lo mismo que habían combatido. La cooptación de cuadros políticos provenientes de la extrema izquierda fue muy común en Europa donde sufrieron el terrorismo de estado que las dictaduras de América Latina supieron aplicar, pero también en esta parte del mundo las clases dominantes cooptaron cientos de personas que traicionaron sus principios, a sus compañeros y a ellos mismos. Se puede decir que ellos nunca fueron verdaderos revolucionarios como Mussollini nunca fue un verdadero socialista. Anakin si era un Jadai y se convirtió en un Sith cuyos principios son absolutamente opuestos. Lo que muestra que para un integrante de una fracción pequeño burguesa es más fácil capitular al enemigo que para un verdadero revolucionario. Anakin era un pequeño burgués arribista al igual que Hitler. En este y cualquier otro mundo al fascismo nunca lo detuvo la democracia, ni los nacionalismos burgueses ni los progresismos. La verdadera fuerza que puede detener a la reacción es la fuerza de la clase obrera. La única fuerza en la que hay que confiar para en este planeta terminemos con toda forma de opresión.

1 comentario:

DIALECTICA dijo...

Marto: tenes que dedicarte a escribir!!!!!!!!