Ha muerto un hombre, ese hombre se llama Raul Alfonsín. Un velorio y los jetones "republicanos" del consenso


Hay una palabra que machaca constantemente los medios y el velorio del Alfonso, CONCENSO. Hay que llegar al consenso, debemos tener consensos, Etcétera. ¡¡¡¡¡Basta!!!!! En general el consenso es reclamado por aquellos que no tienen razón y la más de veces es defección. Aquellos que hablan de consensos ¿Por qué no buscan consenso con los trabajadores para que haya buenos salarios? ¿Por qué no comparten la dirección de las empresas con quienes trabajan? ¿Pueden fuerzas minoritarías que perjudican a todos exigir consensos para no pagar impuestos por su renta extraordinaria? Los accionares de defección nos han llevado a lugares como la ley de obediencia de vida y punto final o el pacto de Olivos. El consenso no es un bien en si mismo. Muchos de los políticos de cuarto orden que ahora cacarean no quieren consensos, quieren otra cosa. ¿Qué hubiera pasado si en semana Santa de 1987 si , como correspondia, no se hubiera buscado el consenso? El consenso se acaba cuando aquello que se discute de verdad quiere cambiar algo, el consenso esconde muchas veces la defección.


Quizás nada evoque mejor musicalmente la época alfonsinista que los rosarinos con sus s canciones eternas y que mejor entonces que Juan Carlos Blaglietto para evocar el pasado que no vuelve.



No hay comentarios: